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Tarjetas amarillas por lenguaje

 

Una columna virtual de Hernán Rodríguez Castelo

 

Allá en la segunda mitad de la década de los setenta y en la del ochenta Hernán Rodríguez Castelo mantenía en el diario “El Tiempo” la columna “Idioma y estilo” y en ella abrió lo que se llamó LA CÁRCEL DE PAPEL. Allí se hacía procesos sumarios a acusados de maltratar el idioma y, de hallárselos culpables, se los condenaba a una hora de prisión correccional en esa cárcel papirácea. La columna fue leidísima y su Cárcel celebrada y temida (temida,  claro, por los infractores y reos).

Ahora, en este medio acorde con los nuevos tiempos, esta página web inaugura algo parecido. Bueno, no es una cárcel, porque parece que ahora no se encarcela a nadie y las gentes empiezan por todos lados a tomarse la justicia por sus manos. Y, como el mundial de fútbol, medios de comunicación del planeta mediante, a todos (aun a los que desde hace muchos años disfrutamos  del fútbol-fútbol sin hacer caso de fanfarrias mediáticas) nos ha futbolizado, mejor se va a recurrir a las tarjetas: amarilla: advertencia; dos amarillas o roja directa: expulsión del campo de juego.

Y hay quien se ha hecho merecedor a la primera tarjeta amarilla del partido.

 

 

 

3

 

Antes de comenzar a sacar tarjetas amarillas por ex

 

La FIFA de cosas del español que no es "Federación", sino Asociación: Asociación de Academias de la Lengua española, ha dado una norma en un caso que por mucho tiempo fue dudoso y por otro período, más bien corto, fue objeto de decisión equivocada de la Academia Española: el de ex.

1. Se producían vacilaciones. ¿Cómo escribir

expresidente

ex-presidente

ex presidente?

2. El ex del problema era el que, antepuesto a nombres de dignidades o cargos y aun de condiciones o calidades de alguien, denota que los tuvo y ya no los tiene. Como se veía por el caso propuesto, de quien fue presidente y dejo de serlo.

El ex  que significa "fuera" o "más allá" era inseparable: extender, extraer, etc.

El Diccionario de la Real Academia Española (que suele escribirse, por su sigla, DRAE) tenía una sola entrada para los dos ex, y, en el primer caso (el de "fuera" o "más allá"), hablaba de "prep(osición) insep(arable)", dejando la puerta abierta para el otro ex con un "por regla general".

La edición XXI (1992) del DRAE puso dos entradas independientes para los dos ex. Así:

ex: preposición que, antepuesta a nombres de dignidades o cargos..., etc.

ex-: prefijo que significa "fuera" o "más allá"... etc.

3. Incluir ese ex entre las preposiciones españolas (que son, como sabemos, a, ante, bajo, cabe ... etc.) violentaba -y gratuitamente- la doctrina tradicional sobre la preposición, y aun la actual de la misma Academia, que define así preposición: "palabras invariables que enlazan un elemento sintáctico cualquiera con un complemento sustantivo".

Ex no cumple función sintáctica alguna. Cumple la función del prefijo.

Querer justificar un uso como ex presidente dando ese ex como preposición resulta desproporcionado.

 

Cuanto he escrito hasta aquí, cambiados solo ciertos tiempos verbales, constaba en un Diccionario de dudas y errores del español ecuatoriano de mi autoría (que lo iba a publicar Susaeta, en Medellín), que, a pedido del director de la Real Academia Española, Víctor García de la Concha, puse en sus manos cuando visitó la Academia Ecuatoriana (marzo de 2000). Me dijo entonces que la finalidad especial de su visita había sido irse llevando ese libro (aún inédito), que pensaba serviría especialmente para el Diccionario panhispánico de dudas que la Academia Española estaba trabajando. (Y se halla en circulación desde el 2005). Al entregarle el original mecanografiado (Todavía no le entrábamos a la utilísima computadora), le dije que hiciese de él el uso que a bien tuviese.

Curiosamente, tiempo después la Academia prescribió que se escribiese ex presidente. Precisamente en ese Diccionario panhispánico de dudas. Y todos debimos someternos a ello en bien de la unidad del español de cientos de millones de personas en el mundo. Diciendo, eso sí, algunos, como Galileo: "e pur si muove". Y, sin embargo, no debía ser así.

Pero la Academia y sus asociadas han entrado en razón y han corregido aquella disposición.

Así que ahora debemos escribir expresidente, exalumno y todos esos ex  que significan que alguien dejo de ser aquello.

Y al que siga con eso de ex presidente o ex-presidente le sacaremos tarjeta amarilla.

 

LO QUE SE ESCRIBE CON EX SEPARADO

 

Siguen escribiéndose con ex separado de la palabra a la que modifica frases latinas:

ex abrupto

ex aequo

ex cathedra

ex profeso

Esto es latín. Lo que las reformas ortográficas llaman, con término que suena casi grosero, "latinismos crudos".

Y la norma ortográfica prescribe que estos "latinismos crudos" se escriban en cursiva.

Y esto nos recuerda lo que fue ese ex latino (al que algunos parece que querían volver).

Fue una preposición con enorme cantidad de usos:

Lugar: ex aedibus (de la casa)

Tiempo: ex consulatu est profectus (salido de su consulado)

Origen, fuente: ex tuis litteris intellexi (supe por tu carta, que escribió Cicerón)

Cantidad, número: ex tanto populo(entre tanta multitud)

Materia: pocula ex  auro (copade oro)

Causa, ocasión: ex gravitate loci (por la insalubridad del lugar)

 

Ley o disposición: ex senatusconsulto (en virtu de un decreto del senado)

Y muchos otros usos preposicionales, además de multitud de locuciones adverbiales y modismos: ex aperto (claramente),  ex animo (de corazón), ex commodo (con comodidad, ex facili (con facilidad), ex inopinato (inopinadamente), ex toto (enteramente), ex itinere (al paso, sobre la marcha).

Pero el latín es el latín y, sobre todo desde Bello para acá, el español es español. 

 

Una nueva tarjeta por un ex 

            En el magnífico artículo "Dictaduras populares" de Benjamín Rosales Valenzuela ("El Comercio" 10 octubre 2011) (al que solo le haríamos notar, en cosa de fondo, que, a juzgar por su contenido no debió titularse "Dictaduras populares" sino "Dictaduras populistas"), damos con  un nuevo ex por el que hay que sacarle tarjeta amarilla:

 

Y esa es una realidad en algunos países de nuestra región según los ex presidentes Mesa de Bolivia, Samper de Colombia y Hurtado del Ecuador...

 

            En tarjeta anterior hemos analizado ya el caso de ex concluyendo que, como prefijo, debe ir unido a la palabra a la que modifica.

            La Ortografía de la lengua española, aparecida en el 2010, obra de la Real Academia Española y las Academias de Hispanoamérica, anuncia así una lista de los prefijos de mayor uso en nuestra lengua:

 

     A continuación se ofrece  la relación, alfabéticamente ordenada, de los elementos prefijos más productivos  en el español actual en la formación de léxico común, con indicación de las nociones o sentidos básicos que aportan a la base y varios ejemplos que los incluyen-

 

            Y entre esos prefijos más productivos (es decir, que mayor número de nuevas palabras producen) está, por supuesto, ex- (se usa el guión a continuación  de una palabra para indicar que no aparece sola, que va unida a otra):

 

ex- ("que fue y ya no es"): excombatiente, exjugador, exnovio, exrepresentante, exsecretario.

 

            El abogado defensor del infractor pintado con tarjeta amarilla aduce que, en el caso de ex-, la misma Ortografía académica hace una "advertencia", lo cual probaría lo complejo del caso "expresidente".

            Leamos, pues, la "advertencia":

 

Advertencia

Hasta el momento la doctrina ortográfica académica venía prescribiendo la escritura exenta de ex- cuando, con el sentido de "que fue y ya no es" se antepone a sustantivos que denotan ocupaciones, cargos, relaciones o parentescos alterables y otro tipo  de situaciones circunstanciales de las personas; de ahí que sean mayoritarias en el uso las grafías que representan este prefijo separado de su base, aunque esta sea una sola palabra: ex ministro, ex presidente,  ex novio, ex suegra, etc.

 

            El abogado hace notar, triunfalmente, que las Academias (porque ya hemos visto que no es solo la Española) reconocen que el uso separado (exento) de ex se había venido prescribiendo cuando el ex se anteponía a esos casos de "situaciones circunstanciales" de personas, en que caía el "ex presidente". Y algo más: hablaron de un uso mayoritario de esa forma separada.

            Pero al abogado y su cliente les pedimos que sigan leyendo esa "advertencia". Sigue así:

 

     A pesar de ello, se considera ahora conveniente, en aras de una mayor coherencia del sistema ortográfico, asimilar  el comportamiento gráfico de ex- al de los demás prefijos, de manera que se escriba unido a la base cuando esta sea una sola palabra (exministro, expresidente, exnovio, exsuegra, etc.).

 

            Importa atender a la razón dada para preferir la forma unida (expresidente): "mayor coherencia del sistema ortográfico". Coherencia y sistema: es decir, nada de casos excepcionales, cuando no hay razón ortográfica para ello. Tan ex es el que fue presidente, como la suegra o cualquier otro ex.

            Así que a unir el prefijo ex- al sustantivo con el que forma una sola palabra, palabra que dice una nueva realidad. 

 

Grosera infracción contra la lengua

 

            Entrevista en CNN el 9 de octubre próximo pasado por la noche. Interesante entrevista al exvicepresidente de Colombia Francisco Santos-

            Y uno de esos letreritos que van resumiendo lo medular de la entrevista es así:

 

Santos a escogido un ritmo distinto

 

            La cosa es tan elemental que la Ortografía académica ni se molesta en tratarla:

 

            Las formas del auxiliar verbal haber mantienen, como es natural, la h: ha venido, ha escogido, han solicitado, hemos creído.

            En cambio, la preposición es a: voy a Guayaquil, lo detuvieron a la puerta, vengo a que me ayudes, cocinar a fuego lento.

 

            Siendo tan clara la doctrina, tan elemental, cabe preguntarse ¿por qué la equivocación en escritos burocráticos?

            Creo que es por la dependencia de la computadora. Gentes inseguras en ortografía lo confían todo a la máquina. Y la máquina no distingue una a de un ha.

            ¡Pero que haya caído en tan grosero error CNN!

            Y, que yo sepa, no ha ofrecido disculpas por haber llevado ese error a millones de hogares, donde más de un niño habrá sido inducido a tamaña barbaridad.

 

Grave falta descalificadora 

            Muy interesante y, en su argumentación, contundente el artículo de Emilio Romero Parducci, publicado en "El Universo", el 10 de octubre, de título  "¡Mentirosos!", pero escrito de un modo raro que me resisto a reproducir: con una "a" envuelta en algo como la arroba de internet, y que yo supongo que es una "o".

            Entiendo que la anomalía, que resulta una falta descalificadora contra la lengua común de los millones que hablamos y escribimos español (y por ello merecería, no tarjeta amarilla, sino, sin más, la roja), se debe al prurito de hacer que en el masculino aparezca también, expresamente, el femenino.

            Y esto es, en español, perfectamente inútil.

            La remozada -apenas remozada- Nueva gramática de la lengua española, concluida, tras años de concienzudo análisis y discusión, por la Real Academia Española y las hispanoamericanas, agrupadas en la Asociación de Academias de la Lengua Española, en la versión manual -que son 993 apretadas páginas- , trae, referente al caso masculino/femenino, esto:

 

2.1.32a   El masculino es en español el GÉNERO NO MARCADO, y el femenino el MARCADO. En la designación de personas y animales, los sustantivos de género masculino se emplean para referirse a los individuos de ese sexo, pero también para designar a toda la especie, sin distinción de sexo, sea en singular o plural. Así, están comprendidas las mujeres en Un estudiante universitario tiene que esforzarse mucho hoy en día para trabajar y estudiar a la vez o en Los  hombres prehistóricos se vestían con pieles de animales. Se abarca asimismo a las osas en El oso es un animal plantígrado En los bosques quedan pocos osos. Estos casos corresponden al uso GENÉRICO del masculino. Sin embargo, razones extralingüísticas o contextuales, pueden dar a entender que se habla solo de varones, como en El número de varones que han sido ordenados sacerdotes en los últimos diez años o en Los hombres solo dicen mentiras (Delibes en Las ratas).

 

            Y las Academias  han creído necesario dedicar el siguiente párrafo al abuso tan frecuente en medios burocráticos de los alumnos y las alumnas:

 

2.1.3b   En el lenguaje político, administrativo y periodístico se percibe una tendencia a construir series coordinadas constituidas por sustantivos de personas que manifiesten los dos géneros: los alumnos y las alumna; a todos los chilenos y a todas las chilenas; tus hijos y tus hijas: Una masiva ovación de los diputados y la diputadas (...) cierra el presunto debate (El País, España, 2/4/1999). El circunloquio es innecesario en estos casos, puesto que el empleo del género no marcado es suficientemente explícito para abarcar a los individuos de uno y otro sexo. Se prefiere, por tanto, Los alumnos de esta clase se examinarán el jueves; Es una medida que beneficiará a todos los chilenos; ¿Cómo están tus hijos? En cambio, la doble mención se interpreta como señal de cortesía en ciertos usos vocativos: señoras y señores, amigas y amigos, etc., acaso por extensión de la fórmuladamas y caballeros, basada en una oposición heteronímica.

 

            (Digamos, en homenaje a la tan maltratada -por quien sabemos, claro- prensa nacional que los periodista ecuatorianos no han caído en la aberración, ni ellos ni ellas).

 

            Pero, ¿y en los casos en que se impone nombrar expresamente a individuos del sexo femenino (¿qué tal decir "individuas") para evitar una mala lectura?

            También a esto atendieron las Academias:

 

2.1.3.c   Cuando no queda suficientemente claro que el masculino plural comprende por igual a los individuos de ambos sexos, son necesarios ciertos recursos para deshacer la posible ambigüedad: fórmulas desdobladas, como en Los españoles y las españolas pueden servir en el Ejército, pero también modificadores restrictivos del sustantivo (empleados de ambos sexos) o apostillas diversas (empleados, tanto hombres como mujeres)

 

            ¿Y por qué la urgencia del articulista pintado de amarillo de destacar en su título también a las mujeres?

            Porque esa mentira que, en palabras del artículo, "la dijo un juez, nada menos que en una sentencia suya, en la que, con base en esa mentira, ordenó que tres padres de siete niños vayan a dar con sus huesos a prisión", cuando el caso subió a conocimiento de una nueva sala, "los jueces Henry Morán y Hellen Mantilla confirmaron "en todas sus partes" la mentira supradicha.

            Me pregunto, si tanto le interesaba al articulista destacar esa presencia femenina en la ratificación de la mentira, ¿por qué no escribió: "el juez Henry Morán y la jueza Hellen Mantilla"?

            ¡Pero caer en la barbaridad de ese título con ese signo (¿letra?) absolutamente ajeno a nuestra lengua!

 

 

7

 

Tarjeta amarilla por no usar un  utilísimo signo cuando era indispensable

 

            Se lee en el artículo "Ciego, sordo y mudo" de César Coronel Garcés, publicado en diario "Hoy" el 12 de octubre:

 

Durante los últimos procesos electorales hubo fuertes rumores de la utilización de recursos estatales en las campañas, a pesar de las prohibiciones legales expresas, entonces, me pregunto: ¿alguien investigó, fiscalizó o sancionó?

 

            Y, a párrafo seguido:

 

El último mes  los medios de comunicación estuvieron inundados de publicidad por el aniversario del 30-S, sin  que esta sea una fecha patria y sin que esos espacios hayan tenido información relevante para la ciudadanía, cabe entonces preguntar: ¿alguien investigó, fiscalizó o sancionó?

 

            Y al autor se le saca tarjeta amarilla porque en los dos lugares era indispensable usar el punto y coma:

 

A pesar de las prohibiciones legales expresas; entonces, me pregunto

 

sin que esos espacios hayan tenido información relevante para la ciudadanía; cabe entonces preguntar

 

            (Confiamos en que se trate de simples equivocaciones, y no de la aberración de ciertos gringos que sostienen que el punto y coma es innecesario, que es como decir que en las marchas de un carro la segunda es innecesaria, puesto que hay primera y tercera).

            ¿Y por qué el punto y coma es indispensable en esos lugares?

            Las Academias de la lengua española, la Real Española y las Hispanoamericanas, en su reciente Ortografía (2010) han dedicado al punto y coma seis páginas (349 a 354). Destacan en ellas que no siempre es intercambiable con la coma (en los casos que nos traemos entre manos no se podía reemplazar por comas) y que es "jerarquizador de la información" (lo cual también se cumple en los dos parrafitos), y, como primer uso, da este:

 

Entre oraciones yuxtapuestas.

Se escribe punto y coma para separar oraciones sintácticamente independientes entre las que existe una estrecha relación semántica.

 

            Si volvemos a leer los dos casos en que debió usarse punto y coma, se cumplen las tres condiciones:

            1. Son exactamente oraciones yuxtapuestas (es decir, una al lado de la otra)

            2. Son sintácticamente independientes (en los dos casos, tras  la denuncia de un hecho se hace una pregunta; se pasa de una oración aseverativa a una interrogativa. Son, pues, sintácticamente independientes. Otra cosa es que, precisamente por ser independientes, se las relacione con ese "entonces")-

            3. Entre las dos oraciones existe una relación semántica (Es decir, de sentido. Esto, en los dos casos, está clarísimo).

 

            Esto, que es la clave del uso del punto y coma, coincide exactamente con lo que escribí en mi Cómo escribir bien, quince años antes (Ver página 172).

            Y escribí allí algo que puede aclarar un poco más esta norma básica:

 

Dijimos ya (7. l. 4.) que entre oración principal y oración subordinada va, en ciertos casos, coma y adelantamos ya -allí mismo- que entre oración principal y oración principal o entre oraciones independientes no basta la coma; se requiere el punto y coma.

 

            En resumen, si hay que separar, y no se trata de oración principal y su subordinada (en cuyo caso, lo más que cabe usar, de ser necesario, es coma), y lo que hay que separar, aunque sintácticamente no subordinado, sí  está íntimamente relacionado y por ello va unido, se impone el punto y coma.

            Los dos párrafos que hemos analizado son buenos ejemplos de estas razones que hacen indispensable el punto y coma.

 

 

 

8

 

Tarjeta a la Universidad de las Américas

 

            Publicación de casi media a página de "El Comercio" (16 de octubre), a todo color, con una gran foto del suceso, título y pie de foto, todo en letras vaciadas sobre azul, muy destacadas.

            Da cuenta en el título de que "UDLA otorga Doctorado Honoris Causa a José María Aznar y Guillermo Lasso".

            Y el pie de  la foto en que Aznar está hablando es este:

 

El 11 de octubre de 2011 el Dr. Carlos Larreátegui Nardi, Rector de la UDLA, entregó el Doctorado Honoris Causa a José María Aznar, Ex Presidente de España y a Guillermo Lasso, fundador del Banco del Barrio.

 

            Y resulta lamentable que a toda una universidad, en anuncio de acto tan solemne, en texto tan corto, se le hayan escapado tres gazapos, por lo cuales le sacamos tarjeta amarilla.

            Los gazapos: 

            1: "Ex Presidente". Si alguien no está aún convencido de que lo correcto es "expresidente", por lo que hace al ex- lea las dos tarjetas amarillas que al caso hemos dedicado ya.

            Y, en cuanto a la mayúscula, "presidente", por más doctorado honoris causa que sea, es nombre común. La mayúscula es señal de nombre propio.

            2: "Dr. Carlos Larreátegui Nardi, Rector de la UDLA":otra mayúscula indebida. Por la misma razón: "rector" es nombre común.

¡Si hasta "papa" se escribe con minúscula: "el papa Benedicto ofició..."!

            3:"José María Aznar, Ex Presidente de España y a Guillermo Lasso..."

            ¡La coma, señores de la UDLA!

            "Ex Presidente de España" es un inciso explicativo.

            No sé si esa prestigiosa universidad se ha dignado adquirir mi modestísimo Cómo escribir bien. Por si no lo ha hecho, les leo la parte pertinente de la coma, en el capítulo 7: "Para escribir bien, poner la puntuación exacta":

 

     7. 1. 3.  Todo inciso  explicativo debe ir entre comas (O entre guiones o entre paréntesis).

     La verdad, escribe un político, se ha de sustentar en razones y autoridades.

     Quien domina esta regla de la coma ha resuelto no menos de un ochenta por ciento de sus problemas de la coma, y, resueltos sus problemas de la coma, ha dominado la puntuación. Resulta, pues, una norma utilísima.

     En lo que acabamos de escribir, de las cinco comas usadas, cuatro han sido en cumplimiento de esta norma del inciso: ",resueltos sus problemas de la coma,"; ",pues,". 

            "Resueltos sus problemas de la coma". ¿Es que la UDLA no los ha resuelto?

            ¿O fue descuido?

            Pero en un texto de tanta importancia, ¿cómo pensar en descuido?

            (Y, si en  la universidad aquella, hubiera alguna duda en torno al inciso explicativo, ahí sí les va a tocar comprar Cómo escribir bien. No cuesta sino 7 dólares. O, como dice la gente del pueblo, "siete dolaritos".)

            Pero, si lo que la UDLA tiene en su biblioteca es la Ortografía de las Academias (en una tarjeta anterior dijimos por qué hablamos de "las Academias": no ha hecho esa obra solo la Real Española sino la Española y las de Hispanoamérica), vayan quienes redactaron y quienes revisaron esta publicación a la página 307.Leerá allí:

 

3.4.2.2.1.1. Incisos

     Uno de los principales usos de la coma es aislar en el texto escrito los incisos, elementos suplementarios que aportan precisiones, ampliaciones, rectificaciones o circunstancias a lo dicho. 

            Lo dicho es "José María Aznar". Señalar que se trata de un "expresidente de España" aporta una precisión o circunstancia. No cabe la menor duda de que es un inciso. 

            Pero, antes de que se hagan efectivas las tarjetas amarillas, los abogados de la UDLA aducen en favor del encausado que la Ortografía académica alude a un caso especial en el uso de mayúsculas. Así:

 

Por razones de solemnidad y respeto, se acostumbra a escribir con mayúscula inicial los nombres que designan cargos o títulos de cierta categoría en textos jurídicos, administrativos y protocolarios (4.2.4.1.6., pg. 470) 

            Pero el árbitro, que no ha guardado estas dos tarjetas por mayúsculas, recomienda leer el pasaje completo:

 

     Aunque, por razones de solemnidad y respeto, se acostumbra a escribir con mayúscula inicial los nombres que designan cargos o títulos de cierta categoría en textos jurídicos, administrativos y protocolarios, así como el encabezamiento de las cartas dirigidas a las personas que los ocupan u ostentan, se recomienda acomodarlos también en estos contextos a la norma general y escribirlos con minúscula.

 

            La negrita es nuestra, para destacar en ese párrafo ese final que no deja escapatoria a la UDLA.

            Y, de todos modos, aunque se transigiese, por esta vez con esas mayúsculas "protocolarias", de la tarjeta por la errata de la coma no hay manera de librarla a la UDLA.

            Y, tras exhibirla, el árbitro hace dos amigables comentarios finales: 

            1. Si en la UDLA hay curiosidad y paciencia podrían leer en la Otografía académica lo que dedica a la coma: páginas 302 a 349.

            2. ¿No cree la UDLA que las faltas que casi le han valido tarjetas amarillas por mayúsculas y le han merecido una por la coma atentan contra su misma misión informativa y formativa, que no puede quedarse entre sus cuatro paredes?

 

9

 Tarjeta amarilla a un memorable artículo

             Magnífica la página editorial de El Universo de 6 de enero de este 2011 que anda dando sus primeros pasos.

            Siempre es lúcido y rico de pensamiento Fernando Balseca. El recurso a una idea maestra de Thoureau para iluminar el obscuro hoy en que nos ha sumergido un inescrupuloso juego de mentiras y medias verdades -que muchas veces son peores que las mentiras, por taimadas- cumple con lo que cabe pedir a un intelectual que ocupa tribuna en la prensa diaria. Pero, tranquilo, Fernando: no es a ti a quien el árbitro exhibe una de estas leves tarjetas amarillas.

            Memorable y de una oportunidad que le confiere especial merecimiento el artículo "La baja del coronel Carrión" del brillante jurista Jorge G. Alvear Macías. Pienso que un artículo así cuenta más en la página de vida del coronel que la lamentable resolución del Consejo de Generales de la Policía Nacional, que se atrevió a tachar de "mala conducta profesional" la de un profesional de pulcro y tinoso desempeño en los turbios sucesos de la algarada policial del 30 de septiembre y al que la justicia ya absolvió de cargos.

            El artículo me informa de algo que seguramente ya se dijo en los medios y se me había escapado: que hubo un general que votó en contra de la resolución aquella. Escribimos ese nombre en una página de honor: general doctor Edgar Merino.

            El artículo del doctor Alvear resulta un irrefutable alegato de defensa del coronel Carrión, y, por contrapartida,  grave acusación en contra de quienes, al fallar, o ligera o subordinadamente, la "mala conducta profesional del coronel Carrión", incurrieron, ellos sí, en mala conducta profesional.

            Pero ocurre en el mundo del fútbol -del que estas notas han tomado, metafóricamente, la idea- que hasta a un jugador brillante y en un gran partido hay que sacarle una tarjeta amarilla.

            Tarjeta amarilla, pues, a nuestro articulista.

            Leemos, dentro del párrafo final, este lugar:

            "Así se confirió indebidamente un valor que carecían, dos versiones no coincidentes e irregulares como medios probatorios".

            Y en el lugar citado hay nada menos que tres infracciones idiomáticas. (O, para seguir con nuestra metáfora, tres foules).

            La primera:

            Se ha escrito: un valor que carecían

            Lo correcto: un valor de que carecían

            Este es un caso de lo que los gramáticos llaman "régimen", por eso de que hay verbos que "rigen" con tal o cual preposición.

            En español se carece de algo.

            El mayor lingüista del español en la parte final del siglo XIX, que fue un americano, el colombiano Rufino José Cuervo,  comprendiendo que el régimen constituía capítulo fundamental lo mismo del uso que de los estudios gramaticales del español, arremetió con la empresa -urgente, fundamental, utilísima- de componer un Diccionario de construcción y régimen de la lengua castellana.  Pero, como Cuervo, todo lo hacía con implacable rigor, lo que entregó tras varios años de ímproba labor fue un tomo de 923 páginas que solo trataba dos letras de ese diccionario: la A y la B.

            Ese tomo apareció en 1886; en  1893 apareció un segundo tomo, con otras dos letras, la C y la D. Y la muerte impidió al genial gramático seguir con su descomunal tarea -murió en 1911-. Le llevaría años al Instituto Caro y Cuervo retomar lo adelantado por Cuervo y completar el Diccionario: desde 1959 hasta no hace muchos años. Ahora está disponible. Los primeros tomos en versión facsimilar.

            Para necesidades menos especializadas y urgentes, he dedicado al régimen tratamiento especial en mi Cómo escribir bien -lo considero uno de los cinco casos de dificultad en el uso cotidiano del español (Parte 4 del capítulo 6).

            Doy allí un pequeño listado de los "Verbos de régimen especialmente problemático" -suerte de minidiccionario pragmático-. Curiosamente no he puesto en ese repertorio "carecer". Y parece que sí causa tropiezos.

            Una segunda:

            Pero hay en esas breves líneas un segundo problema de régimen:

            Se ha escrito: se confirió  indebidamente un valor que carecían, dos versiones no coincidentes e irregulares como medios probatorios

            Debió escribirse: se confirió indebidamente un valor de que carecían a dos versiones no coincidentes...

            Aquí el problema ocurre con el verbo conferir -en el sentido de dar-.

            En español construimos así este verbo cuando equivale a dar: se confiere algo a alguien.

            Es decir, como dar: dio una limosna (objeto directo)a un pobre (complemento indirecto).

            Otra cosa es cuando se usa conferir en el sentido de poner algo (una opinión, por ejemplo) en relación con algo diferente.  Entonces el régimen de conferir es con:

            confirió este parecer con los de otros juristas.

            Y la tercera:

            La tercera infracción, como ya habrá advertido  el atento lector, es esa coma tan inoportuna como estorbosa para un acceso fácil al sentido.

            Se ha escrito (sin las correcciones hechas): Así se confirió indebidamente un valor que carecían, dos versiones no coincidentes e irregulares como medios probatorios.

            Debió escribirse: Así se confirió indebidamente un valor que carecían dos versiones no coincidentes e irregulares como medios probatorios.

            El lugar, en su versión idiomática correcta, y, por ello, exacta y clara, era así:

            Así se confirió indebidamente un valor de que carecían a dos versiones no coincidentes e irregulares como medios probatorios.

 

10

 

Colección de tarjetas al Sr. Rafael Correa y a sus abogados Vera por varios desastres

             ¡Cómo han maltratado la lengua castellana los  señores Vera! Claro que no solo la lengua... (Sobre maltratos de los Vera a la lengua recuérdese una tarjeta anterior a ellos sacada de título "Tarjetas varias a un pintoresco texto seudojurídico"). Pero no nos salgamos del terreno en que se mueve esta sección de mi web. Con tarjetas se denuncian infracciones contra el español, que es el más precioso patrimonio de los cientos de millones que en ella y por ella nos comunicamos.

            Los abogados Vera han entregado el pedido del archivo del caso "El Universo", en comunicación que, a más de ellos, firma el Econ. Rafael Correa, con lo cual él también queda incurso en lo que sigue.

            Saltando infracciones idiomáticas menores y dejando de lado esta extraña afirmación: "se ha reconocido legalmente que el Diario El Universo(¿por qué esa mayúscula para "diario"?) mintió al afirmar que yo ordené disparar a civiles, que soy un asesino y un autor de delitos de lesa humanidad" (¿Cuándo afirmó tal cosa "El Universo"? Si nunca la afirmó, ¿a qué venía reconocerlo legalmente?), leemos el final del primer párrafo:

Sin embargo, es necesario para el bien de todos los ecuatorianos, para el bien del País, del desarrollo de todos nosotros y de nuestro futuro, dejar atrás este proceso, que fue instaurado con el único fin de implantar un estado donde brille la verdad de ser la  voz de muchas personas que a lo largo de nuestra historia le han mancillado su honor, sin tener derecho a una rectificación.

            "Que brille la verdad de ser la voz de muchas personas que a lo largo de nuestra historia le han mancillado su honor". Esas muchas personas han mancillado "su" honor: ¿el de quién? ¿El del señor Correa? Y esas personas no han tenido derecho a rectificación. ¿Qué rectificación, si ellas son las que han mancillado un honor?

            En fin, que esto no se entiende. Es uno más de esos galimatías verbales (y jurídicos) en que estos señores Vera parecen haberse especializado.

            Corregidas los dos graves torpezas, tras darle vueltas al asunto, pensamos que lo que se quiso decir es esto:

Que brille la verdad de ser la voz de muchas personas a las que a lo largo de nuestra historia les han mancillado su honor

            ¡Y qué raro suena eso que a los autores debió parecerles una maravilla estilística: eso de "brillar la verdad de la voz"!

            Saltamos por encima de nuevas faltas de puntuación y esas mayúsculas que constituyen faltas ortográficas y en que tan fecundos son los acusados. Como cuando el señor Correa ya ha vuelto a convertirse en presidente y actúa "como Estadista, como Rector del pueblo", y, por muy "estadista" que se considere, y por muy "rector" que se  piense de este pueblo colegial, con las minúsculas bastaba.

            Y llegamos a un nuevo galimatías:

Es por esto, que he tomado la decisión, al haber relucido la verdad y nada más que la verdad, hecho que fue el único fin y propósito de este proceso legal, dejo constancia presento ante ustedes señor Magistrados, el perdón de la pena...

            El desastre es sintáctico: dos piezas quedan sueltas: "dejo constancia" y "presento ante ustedes..."

            Un mediano alumno de bachillerato construiría bien el párrafo.

Pudiera hacérselo así:

Por lo expuesto, he tomado la decisión, al haber relucido la verdad y nada más que la verdad, lo que fue el único fin y propósito de este proceso legal, de, dejando constancia, presentar ante ustedes, señores Magistrados, el perdón de la pena...

            El párrafo ha quedado bien construido, aunque no es del todo satisfactorio por haber mantenido las oraciones del original. Porque no se sabe de qué se deja constancia, y parece raro eso de "presentar el perdón".

            Y no se vaya a creer que la concordancia (reprochable en un mediano escolar) de "señor Magistrados" es invento mío, tengo a la vista copia facsilimilar del documento, y así está.

            Pero parece que estos señores Vera, ágiles para saltarse cualquier norma o procedimiento, se saltan, cada vez que les viene en gana, la tan elemental concordancia. Hacia el final anuncian renunciar al pago de "honorarios procesales ordenadas". ¡Honorarios - ordenadas!

            Por todo lo cual, y lamentando que no se haya reabierto para casos así la Cácel de Papel, sacamos a los infractores todas las tarjetas amarillas a que se han hecho acreedores, recordándoles que dos tarjetas amarillas en el mismo partido se sancionan con roja y ¡afuera!

 

11 

A un magnífico comunicado de la UNP

             Sigue la Unión Nacional de Periodistas fiel a su alta misión de velar por los derechos de la clase, con celo especial cuando el periodista es intimidado, acosado, perseguido. En cumplimiento de esa misión emitió un altivo comunicado para denunciar que "considera un mecanismo de evidente censura la decisión del Presidente de la República de prohibir a sus ministros de Estado conceder entrevistas a medios de comunicación privados". (Apareció en "El Comercio" de 23 de junio). Parabienes a la benemérita UNP.

            Pero, de periodista a periodistas, hay que sacar a esa memorable pieza, digna de la herencia de Espejo, unas dos "tarjetas amarillas".

            1.  Léese en el comunicado:

La Unión Nacional de Periodistas del Ecuador (UNP) rechaza los ataques personales que realiza el Presidente de la República en contra de todo aquel colega, cuyo trabajo lo incomoda..."

            Y esa coma después de "colega" y antes de "cuyo" resulta un desajuste comunicacional. Porque "cuyo trabajo lo incomoda" es especificativo; no explicativo.

            Aclarémoslo: no se dice que el Presidente ataque  "a todo aquel colega", sin más. Se especifica a qué  colegas ataca: es a aquellos cuyo trabajo lo incomoda. No se trata, pues, de un inciso explicativo, sino de una especificación.

            Volvamos líneas atrás. Yo he escrito: "es a aquellos cuyo trabajo lo incomoda". ¿No resultaba equivocado que hubiese puesto una coma antes de "cuyo"?

            2. Leemos en el siguiente párrafo del comunicado:

La UNP hace un llamado a todos los colegas periodistas a vencer el miedo y a continuar haciendo de nuestra profesión la más noble y respetable de una sociedad, basada en  principios y valores éticos.

            Y con la coma que separa "sociedad" de "basada" tenemos el mismo caso de equivocación.

            No se está hablando de una sociedad cualquiera, sino de "una sociedad basada en principios y valores éticos". Otra vez la frase "basada en principios y valores éticos" es especificativa: funciona como un adjetivo que define a qué sociedad se está refiriendo el escrito.

            No extrañan las tarjetas: en más de un curso de redacción dado a profesionales debí detenerme en la diferencia entre lo especificativo y lo explicativo, de que depende que debamos usar coma o evitemos ponerla.

 

12 

A una gran analista de lo internacional

             Nunca me pierdo un comentario de asuntos internacionales de Grace Jaramillo. Me parecen los más certeros de cuantos se escriben hoy en el Ecuador.

            Y los hallo generalmente bien escritos. Es decir, nunca me han dado dificultad alguna de lectura. Al comunicarme sus lúcidas visiones del horizonte internacional, no han producido el menor "ruido", como se diría en jerga comunicacional.

            Pero de pronto doy con que la distinguida  editorialista no se  las arregla tan bien con el subjuntivo, como con las más complejas cuestiones de política internacional.

            En el comentario dedicado al casi farsesco affaire del hacker asilado en nuestra embajada en Londres, titulado -¿irónicamente? ¿burlescamente?- "Assange, Assange" hallo este final de párrafo:

Aún más, Europa no contempla la pena de muerte y, por tanto, no podrían aceptar una posible extradición de Assange a EE. UU. si es que su vida correría peligro. Su vida correría más peligro aquí en La Mariscal.

            En un español que estuviese a tono con las calidades intelectuales de esos artículos, debió haberse escrito así ese final:

si es que su vida corriese peligro. Su vida correría más peligro aquí en La Mariscal

o

si es que su vida corriera peligro

            "Su vida correría más peligro aquí": muy bien usado el tiempo verbal.

            "Si es que su vida correría  peligro": muy mal usado el tiempo verbal.

            correría es el tiempo de indicativo que la Academia llamaba "condicional" y en la Nueva gramática de la lengua española (2010) sigue llamándolo así. Y de él dice:

            la forma  CANTARÍA es incompatible con las prótasis condicionales en el español general (Nueva gramática, 23. 8. 1b)

            Es decir, no puede seguir a un "si" condicional.

            Y yo escribí en mi Gramática elemental del español: "La forma amaría significa, de por sí,  hipótesis, lleva el matiz condicional" (2. 5. 6. 10). Y recomendaba a periodistas: "Caso de equivocación que debe evitarse es usar la forma -ría (amaría) con el "si" condicional".

            En su  Esbozo (1973) la Academia advertía: "Se trata de un vulgarismo que no cabe en la conversación culta ni en la lengua literaria". ("Lengua literaria": no, precisamente, la de la literatura, sino, simplemente, la escrita).

            La Real Academia Española y las americanas, agrupadas todas ellas en la Asociación de Academias de la Lengua Española, tan atentas, sobre todo en los últimos años, a las variantes dialectales del español han advertido: "En algunas variedades del español conversacional de Chile, las áreas rioplatense y andina, el sur de Colombia y el norte de España se registran usos de si llovería pronto por si lloviera pronto". Pero registrar esos usos no significa darlos por buenos: "Esta pauta no se ha integrado  en la  lengua culta, por lo que se recomienda evitarla" (Nueva gramática).

            En virtud de esa recomendación sacamos tarjeta amarilla a Grace Jaramillo.

            

13 

Tarjetas para las faltas más comunes en textos bien escritos

Reviso un artículo enviado para el Boletín de la Academia Nacional de Historia. Es muy interesante y está bien escrito. Pero halló tres cosas que me veo obligado a corregir, en uso de la facultad que , como editor del Boletín, se me ha concedido.

            Y lo sugestivo del caso es que hay que sacar esas tres tarjetas amarillas en un texto bien escrito, hecho por un redactor competente. Lo cual da para pensar que son tropiezos que se ocurren hasta en niveles más bien altos de escritura.

            Así que a hacer la advertencia a los tres.

l: El "inicio" sin "se"

            Escribe nuestro autor: "no obstante, la fundación de tal ciudad fue todo un proceso que inició en 1535, en que existió la primera incursión española en territorio huancavilca".

            Cuando hacía yo mi lectura rápida, al llegar a ese  "que inició" esperaba el sujeto; el agente de tal inicio.

            Tuve que corregir mi expectativa: el autor no usaba el verbo "iniciar" como personal.

            Y, claro, corregí: lo adecuado era "se inició". El proceso "se inició".

            Es la construcción que la gramática llama "pasiva refleja" o "pasiva con se": "el proceso se inició" equivale a "el proceso fue iniciado". No se especifica el agente que lleva a cabo la acción.

2

El horrible e inútil "mismos"

            Escribe nuestro autor: "La misión fundamental de Núñez Vela era aplicar las nuevas leyes aprobadas por Carlos V, mismas que limitaban severamente el poder y propiedades de los capitanes de la conquista".

            ¡Qué manía la que tienen algunos de enlazar una oración con otra con "mismos", "mismas", "los mismos que", etc., donde ese "mismos" es inútil!

            ¿Por qué no construir, de modo más simple, directo y económico, y, por supuesto, mucho más elegante, "aplicar las nuevas leyes aprobadas por Carlos V, que limitaban"? O, si se quería poner algún énfasis (innecesario) en las leyes, construir asi:  "que limitaban", o "las que limitaban".

3

Y el incorregible "previo" usado como adverbio.

            Escribe nuestro autor: "Tras la batalla de Jaquijahuana y previo al reparto de Huaynarima -16 de agosto de 1548- en el cual La Gasca otorgó mercedes a los realistas, se realizó el primer listado de que tenemos noticia, sobre los encomenderos de la provincia de Quito".

            Y, como lo hemos dicho ya al atender a uno de los tantos desaciertos idiomáticos de la "ley mordaza" o "ley inquisición" (que está por caer sobre nuestras cabezas), este uso de "previo" no es gramatical.

            "Previo" es adjetivo. Usarlo como adverbio (el adverbio  es "previamente") es abusar de él.

            Nuestro autor pudo haber escrito, del modo más  simple:

            "Tras la batalla de Jaquijaguana y previo el reparto de Huaynarima..."

            Aquí "previo" se usa, como el adjetivo que es, calificando a "reparto". Se dice que ese reparto tuvo la característica de preceder a ese "primer listado".

 

            ¿No les parece, amables lectores, que escribir bien es más natural, simple y directo que  andarse por estos turbios andurriales del lenguaje?

 

14

Tarjetas varias a un pintoresco texto seudojurídico

            Hallo en "El Comercio" de hoy, 18 de enero, en la sección "Cartas a la dirección" una larguísima firmada por los doctores Gutemberg Vera Páez y Alembert Vera Rivera.

            Comienzo a leerla y veo que debo aprovisionarme de algo que raye en rojo. Tenía yo la fama, hace años, de que leía textos de malos poetas lápiz rojo en mano. Estos dos doctores no son poetas, aunque tengan notables facultades fabulatorias y se tomen más libertades que los malos versificadores; pero su texto requiere ser leído lápiz rojo en mano, o, con nuestra futbolística metáfora, con varias tarjetas amarillas a la mano.

            En el texto los dos doctores tratan de justificar su acción contra un editorialista del diario y contra el diario mismo, en persona de tres de sus ejecutivos.

            La condena que proponen, con millonarias indemnizaciones en dólares para el supuesto agraviado, ha cubierto de vergüenza a la justicia ecuatoriana ante el mundo

            De "grave e incomprensible" error tacha las sentencias condenatorias del 20 de julio de 2011 y 22 de septiembre del mismo año el análisis jurídico del caso hecho por la Universidad "Carlos III" de Madrid, y la pena de prisión impuesta la ve como "arbitraria en Derecho". La indemnización pedida es, dice, "tan brutalmente astronómica, que ha dado la vuelta al mundo entero".

            Para el profesor de Derecho Penal de la  Universidad Complutense, de Madrid, Enrique Gimbermat Ordeig, el extravagante fallo "supone un ataque sin precedentes contra la libertad de expresión, en cuanto que no sólo, y en palabras del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, tiene un carácter "disuasorio", sino "aterrorizador" para el ejercicio de esa libertad en la República  del Ecuador". Para el ilustre catedrático, "las dos sentencias condenatorias parten de un desconocimiento absoluto de cómo hay que interpretar los límites de las libertades de información y de expresión".

            Y, en el otro lado del mundo, Richard Fallon, profesor de Derecho Constitucional en la Universidad de Harvard, afirmó: "No conozco casos en el derecho estadounidense moderno que hayan culminado con ni siquiera comparables sanciones civiles y penales, ni tampoco puedo imaginarme a la Corte Suprema confirmando semejantes sanciones en casos que involucren críticas a un funcionario público".

            De vuelta a Europa, la Universidad Lovaina-la-Nueva, tras admitir que el "texto incriminado" de  Palacio "es virulento y panfletista", no halla materia penalmente imputable, y ve todo el proceso como violatorio de la Convención europea de derechos humanos y de artículos de la Constitución belga. Todo esto con gran rigor, lo mismo jurídico que idiomático: "El importante rol que tiene la prensa en un régimen democrático, la naturaleza política de las expresiones del Sr. Palacio que han sido incriminadas, la calidad de personaje público del  presidente Correa, la impropia vía penal escogida por este último y las exorbitantes sanciones infringidas por las instancias judiciales nos conducen a la conclusión de que el grado de injerencia de las autoridades públicas ecuatorianas en la libertad de expresión del Sr. Palacio  y de los otros defendidos, no pueden ser consideradas como proporcionales y, en consecuencia, constituirían mutatis mutandis una violación del artículo 10 de la Convención europea de los derechos humanos así como de los artículos 19 y 25 de la Constitución belga". (¿Y no dice haber estudiado el Bélgica el Sr. Correa?)

            Con el rigor que lucen estos análisis, ¡cómo contrasta el galimatías jurídico de los doctores Vera!

            Como nos estamos apartando demasiado de los modestos propósitos de estos artículos -que se reducen a sacar tarjetas amarillas a los violadores de las reglas con que se juega el gran partido de la lengua-, véase esta perla sobre ese otro componente de la aberración jurídica que ha asombrado al mundo del derecho, que es haber extendido la responsabilidad por el artículo firmado por el Sr. Palacio a personeros del diario en que dicho artículo apareció, en virtud de cierta "figura" de "autores coadyuvantes" (Bárbaro atentado que, como ha dicho el eminente jurista ecuatoriano Dr. Gil Barragán Romero, "es anticientífico y podría hacer sonreír a la melancolía").Va aquí la perla:

            "No se ha extendido la responsabilidad penal a nadie, sino que existe entre los señores Pérez y Emilio Palacio una autoría coadyuvante, por haber actuado en un modo principal de forma deliberada e intencional al establecer una política noticiosa de injurias, contra el economista Rafael Correa Delgado, delito que no se pudo haber cometido sin esta actuación..."

            Es decir, desmantelando lo cantinflesco del pasaje, no se ha extendido la responsabilidad a los señores Pérez porque ya estaba extendida!

            (De paso, repárese en eso de "política noticiosa de injurias". ¡Qué noción de lo noticioso!)

            Viniendo a las tarjetas a que se hace merecedora esta "carta", leemos:

            "La Libertad de Expresión implica un conjunto de obligaciones y derechos, que se ejerce plenamente en el Ecuador y es de esta libertad de expresión de la que se ha abusado, como es evidente para todos diario El Universo y sus dueños han establecido una línea de libertad para injuriar y difamar".

            Varias tarjetas:

            1. ¿Por qué esas mayúsculas de "Libertad de Expresión"? ¿Acaso para darle alguna satisfacción por todo lo que este proceso la ha violentado? Las mayúsculas no sirven para eso. Y están equivocadas. ¿Por qué, si no, en lo que sigue no se volvió a usarlas?

            2. "conjunto de obligaciones y derechos, que se ejerce plenamente en el Ecuador". Siendo el sujeto esas obligaciones y derechos el verbo debía ir en plural: "que se ejercen". (No es el "conjunto" lo que se ejerce, sino esas "obligaciones y derechos")

            Y, además, ¿era "ejerce" el verbo más propio para "obligaciones y derechos"? Los derechos se exigen, se reclaman; las obligaciones se cumplen.  Pero pedir estos niveles de propiedad idiomática a estos señores es pedir peras al olmo.

            3. Cuando el pobre lector lee "y es de esta libertad de expresión, de la que se ha abusado, como es evidente para todos Diario El Universo y sus dueños han establecido una línea de libertad para injuriar y difamar", se da cuenta de que se ha equivocado en la lectura. No por su culpa: por la de los autores del maltrecho texto. Antes de "como es evidente..." debía ir un punto y coma (o hasta un punto seguido). Allí comienza otra oración independiente (es decir, sin relación sintáctica con la anterior).

            ¿Y no se debería -siguiendo la pintoresca jurisprudencia de estos señores Vera- enjuiciarlos por esa afirmación de que los dueños de "El Universo" han establecido "una línea de libertad para injuriar y difamar"? ¿Y la querella no debería extenderse a los dueños de "El Comercio" como autores coadyuvantes, al haber publicado esa carta?

            Tres tarjetas amarillas a un párrafo... No está mal. Así que aquí nos quedamos. Con alivio. Porque leer un texto de esta laya es deprimente.


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